la violencia que sí ejerce el estado

por albertojaura

Las sociedades tecno-industriales contemporáneas son, en cierto sentido, mucho menos cruentas y menos violentas que las sociedades de otras épocas y lugares. Eso parece mostrar la evidencia, como explica Jorge San Miguel en Politikon. En las sociedades industrializadas hay menos violencia privada, las guerras ocasionan porcentualmente menos bajas (aunque más en términos absolutos, porque hay más población), e incluso las personas son mucho más sensibles al sufrimiento ajeno.

En las sociedades tecno-industriales modernas, la capacidad de utilizar la violencia está concentrada casi exclusivamente en los estados (institución que en otras sociedades no existe como la entendemos ahora). En todo caso raramente ejercen la violencia directamente, sino que funcionan más bien bajo la amenaza de su uso. La que ejercen es en su mayor parte detenciones y encarcelamientos, es decir, privaciones de libertad. Otras formas de lo que podríamos llamar violencia, como el cobro de sanciones económicas o de impuestos o la imposición de leyes, en realidad sólo son posibles por la amenaza de detención y encarcelamiento. [1] Pero incluso la detención y encarcelamiento son formas bastante sutiles de violencia, porque se sustentan en la amenaza creíble del uso de la violencia contra los detenidos y los presos que intenten escapar, que en la práctica raramente se aplica. Los estados modernos sólo ejercen la violencia de forma directa en pocos casos: cuando aplican la pena de muerte (en los pocos estados modernos donde sigue vigente) y en forma de violencia arbitraria, como la brutalidad policial, que con todo lo condenable que pueda ser sólo supone una porción minúscula de lo que hacen los estados.

Los estados regulan muchísimos aspectos de las sociedades tecno-industriales modernas, sustentadas en esta amenaza de uso de la fuerza, en la práctica casi nunca cumplida, para asegurar el cumplimiento de las leyes. Podríamos decir que las sociedades tecno-industriales son más humanas, menos cruentas, menos violentas, y también más dóciles, más sumisas, más reglamentadas, más dependientes de la organización centralizada de una entidad como un estado.

Sería interesante contabilizar las personas encerradas forzosamente (en cárceles, comisarías, psiquiátricos, colegios…) en las sociedades tecno-industriales modernas y compararlas con las cifras de sociedades de otros tiempos o lugares. Sospecho que descubriríamos que las sociedades modernas encierran a mucha más gente que otras sociedades (en términos relativos), aunque probablemente lo hagan en condiciones mucho más humanas, menos humillantes. Incluso en la educación está mal visto pegar a los niños, sin embargo seguimos recluyéndoles en colegios y en casa.

Además, hay otro tipo de violencia que creo que es más habitual en las sociedades tecno-industriales modernas, el exterminio sistemático de grandes masas de población con medios no bélicos, esto es, el genocidio y el democidio. Hay motivos para pensar que estos son menos habituales en otras sociedades, básicamente porque requieren de los modernos conocimientos de logística, contabilidad, tecnología del transporte, de telecomunicaciones, etc. Habría que ver qué dicen los datos. Incluso en la guerra parece que se prefiere el confinamiento y exterminio del enemigo antes que su aniquilación en un enfrentamiento militar directo.

 

OTROSÍ DIGO: No pretendo.convencer a nadie de la superioridad de las sociedades antiguas (más violentas, menos dóciles) sobre las modernas. Pero no está de más llamar la atención sobre las defensas simplistas del progreso que sólo se fijan en unas pocas variables. La suposición de que todo tiempo pasado fue mejor es tan ingenua como la que de que el presente y el futuro sólo pueden ser mejor que el pasado.

 

 

[1] Los encarcelamientos, multas e impuestos y la obligación forzosa de cumplir leyes externas son formas de violencia, aun cuando puedan estar justificadas. Creo que no hace falta ser anarquista para reconocer esto.

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