el 15M como plurarquía

por albertojaura

A la acampada de Sol que se formó aquel 16 de mayo de 2011 acudimos cientos de individuos como yo, esto es, confundidos, sorprendidos y con mucha voluntad. Las primeras semanas hubo literalmente de todo.

Mucha gente proponía establecer un listado de propuestas conciso capaz de unificar a una mayoría de la población, que se tomase como programa del 15M, que se convertiría en un grupo de presión para aplicar esas reformas. Yo mismo simpaticé con esa idea. El consenso de mínimos fue lo que más cerca estuvo de lograr ese objetivo, que no llegó a alcanzarse.

Ignoro que motivos impidieron que se adoptara un programa. Supongo que aunque hay una mayoría de la población española que piensa que las cosas van mal, no hay una opinión  generalizada sobre qué está mal y cómo arreglarlo. [1] Además, creo que algunos participantes bloquearon estos consensos de mínimos por considerarlos muy reformistas.

Con el tiempo las cosas se aclararon. Por suerte, la mayor parte de las conspiranoias, misticismos y pseudociencias desaparecieron pronto de vista. El 15M salió adelante sin un programa ni unas propuestas concretas. Ha sido más importante que los fines su estructura descentralizada, basada en unos principios comunes como son la democracia directa, la deliberación, el consenso y la inclusividad.

Por cierto que el 15M no tenga propuestas ni programa no quiere decir que no tenga ideas. Desde luego que las tiene, y están claramente orientadas a la izquierda del espectro político.

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Fuente: Enrique Flores, a través de este artículo.

El funcionamiento del 15M

A día de hoy el 15M es una estructura (mas que una plataforma) descentralizada, en parte virtualizada y con una enorme capacidad de convocatoria y a mucha velocidad a través de internet. Lo que permite precindir de las instituciones jerárquicas que típicamente han sido necesarias para coordinar las movilizaciones, como partidos, sindicatos y similares. Es posible que existan diversos proyectos dedicados a aspectos más concretos, sin un centro que haga homogéneos los discursos y los objetivos, y sin que se pierda capacidad de convocatoria cuando es necesario movilizarse.

Las asambleas difícilmente pueden ser representativas de sus barrios, porque son abiertas, no acude todo el barrio y ni siquiera hay un demos bien definido. Por tanto la toma de decisiones por consenso no hace de las asambleas más representativas, más bien es un mecanismo que propicia el debate y evita que se formen oligarquías participativas, porque obliga a que se tomen en cuenta a todos los participantes. Las asambleas sirven como un punto de encuentro para que los activistas se conozcan cara a cara, colaboren y, llegado el caso, se asocien para fines comunes. Estas asociaciones avanzan fines concretos, y pueden usar las asambleas y la estructura del 15M para convocar las movilizaciones que sean necesarias.

Así surgió 15MpaRato, que en sólo un día logro recaudar por crowdfunding el dinero necesario para financiar una querella contra Rodrigo Rato. Así surgieron las Mareas Ciudadanas, para defender diversos servicios estatales, que convocan a través del 15M manifestaciones con sus reivindicaciones concretas, sin que el 15M se reduzca a las mareas. Las mareas convocaron conjuntamente la manifestación del pasado 23 de febrero. Así han surgido también algunos partidos o intentos de plataformas electorales, experimentos curiosos como el Partido X.

El 15M no es sólo una incubadora de asociaciones activistas, también ha sido un catalizador de algunas que ya existían de antes. La Plataforma de Afectados por una Hipoteca, que presumiblemente ha logrado el mayor éxito hasta la fecha del 15M, fue fundada en 2009, pero el 15M que le dio alas. El interesantísimo proyecto de la Cooperativa Integral Catalana empezó en 2009, y ahora su modelo se está expandiendo a otras regiones.

Las asociaciones que han surgido son imposibles de mencionar en su totalidad en este artículo. Podéis encontrar un precioso diagrama para haceros una idea aquí.

La estructura del 15M es semejante a una plurarquía, es decir, un sistema de decisión donde

todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores

En el sentido de que cada participante puede impulsar sus propios fines, sin necesidad de que tengan que ser aprobados por los demás participantes, ni mucho menos por algún comité. Una plurarquía puede asumir las contribuciones de todos los participantes sin perder eficacia. Creo que esta forma de hacer las cosas es lo que ha permitido salir adelante al 15M.

El 15M y el constructivismo

No quiero decir que todo lo que se está haciendo desde el 15M me parezca adecuado. Los ejemplos mencionados son bastante reformistas, si no conservadores en tanto que defienden los servicios estatales. Me resulta frustrante que sus reivindicaciones sean en realidad lloros en lugar de propuestas constructivas.

A mí me resultan mucho más interesantes los grupos que pasan por encima de este victimismo estéril. Pienso en comunidades conversacionales como las que señalaba Pablo Arriazu que se dan cuenta de que es mejor empezar ya a construir el futuro con el que sueñan, en proyectos que desarrollan una sociedad distinta, aún dentro de la presente, sin pasar por los estados.

Muchísimas asambleas locales tienen cooperativas de consumo, bancos de tiempo, huertos urbanos y mercados de trueque. A nivel regional se están creando bastantes monedas alternativas. [2] Entre las cooperativas que se están creando, la mencionada Cooperativa Integral Catalana parece la más desarrollada y con más posibilidades de futuro, y espero que su modelo tenga también éxito en otros lugares. Por supuesto también tengo que mencionar a la Filé Aesir, que al principio se impulsó desde el 15M. Sólo por su neovenecianismo es probablemente la que más se acerca a mis ideas.

Todas estas cosillas surgen ahora que a mucha gente el mercado no puede proporcionarle empleo, y el estado demuestra que sus intereses difieren de y se contradicen con los de la mayoría de la población. Ése es el verdadero rostro de los estados, nada que no cupiera esperar. Estamos en un momento propicio en que asociarnos para apoyarnos mutuamente, y mostrar que es posible vivir y tener seguridad económica eliminando a los estados de la ecuación. Ahora es el momento, y el 15M puede ser una matriz adecuada para encontrar los apoyos para sacar esto adelante.

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[1] Este consenso sí que existiría según David de Ugarte en otras revueltas como las recientes en Turquía o Brasil.

[2] El Madrid existe el Boniato, utilizado por la REAS.

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